
REP. DOM._ El segunda base Anderson Hernández remolcó con un sencillo en el duodécimo episodio la carrera que dio a los Tigres del Licey su vigésimo título de liga del béisbol profesional dominicano, tras vencer por 4-3 a los Gigantes del Cibao en el estadio Quisqueya de Santo Domingo.
Los Tigres empataron en número de coronas con sus 'archirrivales' Águilas Cibaeñas y de paso vencieron por segunda vez a los Gigantes en una serie final, esta vez con récord invicto de 5-0.
En una final que se caracterizó por decisiones cuestionables y controversias, el quinto y último encuentro de la serie entre los Tigres del Licey y los Gigantes del Cibao resultó ser el más emocionante de todos.
El intermedista Anderson Hernández conectó un sencillo remolcador en la parte baja de la 12ª entrada para que el Licey derrotara a los Gigantes 4-3 y así se coronara campeón del béisbol invernal dominicano.
El Licey ahora tiene 20 coronas en la pelota quisqueyana y empata nuevamente con las Aguilas Cibaeñas en cuanto a mayor total de campeonatos.
El partido fue un verdadero duelo de pitcheo de principio a fin.
El abridor del Licey Ervin Santana trabajó cinco entradas en blanco y tuvo un apoyo inicial en el plano ofensiva del cubano Amaury Cazaña y el torpedero Erick Aybar, quienes remolcaron una vuelta cada uno.
Pero los Gigantes atacaron en la octava entrada en la que fabricaron dos carreras, gracias a sencillos empujadores de Wilson Valdez y del antesalista Erick Almonte.
El Licey respondió en la parte baja con una empujada para Hernández.
Sin embargo, el cerrador Carlos Mármol no pudo contener la ventaja y con un batazo de Alexi Casilla el partido de empató de nuevo en la novena entrada.
Sin embargo, el cerrador Carlos Mármol no pudo contener la ventaja y con un batazo de Alexi Casilla el partido de empató de nuevo en la novena entrada.
Después de varias amenazas que no se concretizaron, Ronnie Belliard abrió la 12ª entrada con un sencillo y fue movido a segunda con un toque de sacrificio de Emilio Bonifacio.
A eso le siguió una transferencia intencional para el torpedero Erick Aybar lo que abrió las puertas para el turno al bate de Hernández, quien le dio el campeonato al Licey.
La victoria fue para el relevista Félix Rodríguez (1-0), quien lanzó una entrada sin permitir libertades en apenas su segunda aparición en la serie final.
Los Gigantes lucieron desanimados la mayor parte del trayecto, matizados por la ausencia del inicialista cubano Kendry Morales, quien no se presentó al estadio ni dio excusas para su ausencia.
La derrota fue para el relevista Franklin Núñez (0-1) luego de trabajar una entrada y un tercio en la que aceptó tres indiscutibles y la vuelta que resultó ser la de la diferencia.
Los problemas de la serie. La final del torneo 2008-09 tuvo muchos problemas desde su principio.
El primero de ellos fue el inicio de la misma, violentando la reglamentación del campeonato de que debe haber 48 horas entre el final de una serie y el inicio de otra.
Luego en el primer partido una decisión del árbitro Mike Jarboe generó la ira de la fanaticada del equipo de San Francisco de Macorís, cuando se cantó safe en el plato a Ronnie Belliard, que corrió a una amplia distancia del plato.
En el segundo encuentro, el intermedista Félix “El Gatico” Martínez intentó agredir al árbitro estadounidense Jeff Macías.
Eso provocó que previo al tercer encuentro fuera llamada a capítulo por el presidente de la Liga, Leonardo Matos Berrido.
Pero la suspensión del intermedista, anunciada por los árbitros al momento de comenzar el encuentro, indignó a sus compañeros y se produjo el ya nefasto forfeit.
En el cuarto encuentro, las lluvias no permitieron terminar el partido, y el Licey se quedó con la victoria 2-1, pero tras jugar apenas seis entradas y un tercio en el Quisqueya, con los Gigantes como locales.
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